"En la producción artística de Iván Marino se perfila un interesante hilo conductor temático: la exploración y el consecuente cuestionamiento del concepto de "realidad". No obstante, lo que ha cambiado profundamente a lo largo de su trayectoria desde principios de los años noventa hasta los trabajos actuales ha sido la forma en la que Marino se acerca estética y conceptualmente a esta cuestión. En sus primeros documentales y obras de videocreación, el artista detrás de la cámara se sitúa como un observador del entorno o de las personas que explora. La narración deja entrever cierta voluntad de neutralidad, distanciamiento respecto al "objeto" observado. Con su incursión, a partir de finales de los años noventa, en el campo de las tecnologías telemáticas y multimedia, Marino transfiere al interactor la responsabilidad de construir su propia narración y visión de realidad a partir de la realidad observada. Primero con obras de web art, después empleando de forma pionera en España sistemas avanzados de streaming online, la técnica y la estética de la interfaz se transforman en elementos centrales de su producción para Internet. En sus obras más recientes, advertimos una transición decisiva en su posicionamiento conceptual y en las soluciones formales y estéticas. En obras de 2006 basadas en sistemas generativos, como Sangue, Lingua y Pn = n!, la máquina asume la función de originar y reestructurar la narrativa. La búsqueda de la imparcialidad en la observación, que se remonta a sus primeros trabajos videográficos, se cumple en Sangue de una manera inesperada, mediante la acción de dos máquinas: una que registra la realidad, otra que la desarticula." (Claudia Giannetti)